Politica

Propósitos de Año Nuevo.

El año 2008 ha sido uno de los peores financieramente hablando de todos los tiempos. No sólo la bolsa se ha comportado de una manera convulsa hasta llevar a un gran crack, el mayor y más largo desde el de 1929, sino que el mundo de la construcción ha visto -sobre todo en España- cómo la burbuja inmobiliara reventaba sin piedad ante nosotros. Arrastrados por este lastre en medio de la tormenta, los fabricantes de automóviles y las empresas auxiliares han visto como los años de camino al filo de la navaja han terminado por desembocar en expedientes de regulación de empleo en sus fábricas. Por primera vez desde 1940, Toyota ha vendido menos coches que el año anterior, entrando en pérdidas operativas, teniendo que recurrir a una reorganización para las operaciones en Europa y África: Chrysler y GM están pendientes de un hilo a pesar de los miles de millones que el gobierno de Estados Unidos ha invertido en ayudas al sector. Incluso China ha sentido en su economía el impacto de la crisis, viendo reducido su crecimiento y notándolo en las exportaciones. Aunque no sólo ha sido el gigante asiático el que lo ha notado; países como Ucrania han visto decaer la demanda y la actividad industrial un 30% en el último trimestre.



ETA asesina a un empresario.

Se trata de Ignacio Uría Mendizábal, al que han disparado dos veces, en frente y pecho, antes de abandonar el lugar del atentado en un Alfa Romeo.

No importa si le han matado porque participaba de la construcción del tren de alta velocidad o si ha sido porque era de uno u otro partido político.

Sólo importa que hoy un hombre ha muerto a manos de los mismos asesinos a los que muchos justifican. Unos asesinos con los que hay que acabar con todos los medios posibles a nuestro alcance, incluyendo las estructuras que les dan soporte: Batasunos y derivados que campan a sus anchas sin temer acciones de la justicia, batasunos que deben a dos cajas de ahorros nada menos que 14 millones de euros que no les han reclamado.

Basta ya. No sólo hay que parar los asesinatos, hay que hacer que todos los que se implican con los terroristas lo paguen.



Buscando un inversor desesperadamente.

La crisis actual tiene pocos visos de ser solucionada a corto plazo. Al menos, esas son las señales que estamos recibiendo a cada instante de los mercados, de los medios y de las estadísticas.

Una de las señales que más se están dejando sentir proviene del mundo de la automoción, donde a los problemas habituales de grupos como General Motors y Ford se añade ahora la intención del grupo inversor Cerberus -propietario del 80% de las acciones de Chrysler- de vender, preferentemente a General Motors el paquete. Recordemos que Cerberus tiene participaciones en GMAC, la rama financiera de GM y que así se aseguraría mantener acciones en el grupo resultante.



Siguen matando.

Lo siguen haciendo. Esta vez ha sido Luis Conde de la Cruz, asesinado en Santoña y al que hoy se le .

Ese mismo último adiós que debería dársele a los terroristas, a los que emplean la fuerza, la extorsión y la muerte como arma para conseguir sus objetivos: la supuesta independencia de un territorio. Lo que no quieren entender los asesinos y sus cómplices políticos es que el País Vasco no necesita esa independencia y menos quedar en manos de esta banda de impresentables y asesinos.



Libertad.

No la valoramos lo suficiente, pero asuntos como el de Birmania deben abrirnos los ojos.