Propósitos de Año Nuevo.
By Enrique Rouget | January 5th, 2009 | Category: Actualidad, Internacional |
El año 2008 ha sido uno de los peores financieramente hablando de todos los tiempos. No sólo la bolsa se ha comportado de una manera convulsa hasta llevar a un gran crack, el mayor y más largo desde el de 1929, sino que el mundo de la construcción ha visto -sobre todo en España- cómo la burbuja inmobiliara reventaba sin piedad ante nosotros. Arrastrados por este lastre en medio de la tormenta, los fabricantes de automóviles y las empresas auxiliares han visto como los años de camino al filo de la navaja han terminado por desembocar en expedientes de regulación de empleo en sus fábricas. Por primera vez desde 1940, Toyota ha vendido menos coches que el año anterior, entrando en pérdidas operativas, teniendo que recurrir a una reorganización para las operaciones en Europa y África: Chrysler y GM están pendientes de un hilo a pesar de los miles de millones que el gobierno de Estados Unidos ha invertido en ayudas al sector. Incluso China ha sentido en su economía el impacto de la crisis, viendo reducido su crecimiento y notándolo en las exportaciones. Aunque no sólo ha sido el gigante asiático el que lo ha notado; países como Ucrania han visto decaer la demanda y la actividad industrial un 30% en el último trimestre.
Y frente a todo eso, la refundación del capitalismo en un par de minutos y con un café de por medio y medidas que no es que rocen la estupidez, es que la abrazan totalmente y se convierten en un exponente de lo falto de ideas que están nuestros gobernantes: El Parlamento Europeo propone incrementar el salario mínimo, -creando una bolsa de trabajadores no cualificados que no superarán la barrera de entrada en el mercado laboral- nuestro Miguel Sebastián quiere limitar la temperatura en los locales comerciales y edificios públicos por ley e incluso los políticos locales se suben al carro de los despropósitos subiendo los impuestos por encima del IPC.
Como siempre, ante la ineficacia de la regulación, se reacciona coartando la libertad de los ciudadanos.
Ante esta situación, a pesar del intervencionismo de todos los gobiernos, el propio mercado se encargará de ir haciendo una limpieza y un reajuste del sistema.
Por eso desearía que este año 2009 la crisis se fuera como barrida por el sentido común por donde ha venido y que el consumo crezca de nuevo. Y sobre todo que se deje actuar al mercado para que se auto-regule en vez de manipular y favorecer el crecimiento de burbujas inmobiliarias, bancarias o de precio del suelo -industrial o residencial-. Aunque me temo que, de nuevo, esto es demasiado pedir.