No quiero que me cuiden.

Si hay algo que he aprendido a lo largo de los últimos años, es que no hay nada gratis. Y la Seguridad Social, menos que nada. Nos cuentan la falacia de que los cuidados hospitalarios son gratuitos, de que no podríamos obtener nada mejor de una compañía privada, nos cuentan que habría miles de desamparados olvidados por los ricos en las esquinas, muriéndose simplemente porque son pobres.

Y lo siento, pero no me lo creo.

Porque tengo la desgracia de conocer bastantes hospitales, y si esto es lo que me da el Estado tras haberme estado robando –sí, robando.- durante años, simplemente no lo quiero. Porque compruebo día a día el derroche de los hospitales públicos, donde los recursos están infrautilizados, donde el trato personal a nivel burocrático es lamentable, donde no hay listas de espera porque no las abren, no te puedes apuntar a la lista de espera de un especialista porque la actual supera los tres meses, así que te hacen esperar 3 meses tan sólo para que vuelvas y mientras no engordes la estadística. Porque queda feo tener a alguien que padece dolores de cabeza por culpa de su visión más de seis meses esperando, y mientras tanto, que el paciente se las apañe (al fin y al cabo siempre lo hacemos).

Sí, todo eso es la Seguridad Social, pero casi peor son los centros concertados, donde te retienen días y días hospitalizado para poder justificarse, donde los médicos parecen esconderse de los pacientes, donde los cirujanos y anestesistas resoplan y sudan por la falta de profesionalidad, donde un gran porcentaje de la plantilla es flotante y novata, donde te obligan a comprar crédito para poder ver la televisión, donde te escatiman con las esponjas, mantas, sábanas o cualquier otra cosa que encarezca tu estancia.

Todo esto ocurre a diario, aquí al lado, en el hospital, no importa cómo se llame o donde vivas.

Y lo peor de todo es tener que ser operado y comprobar que las paredes están desconchadas por culpa de la humedad, comprobar la suciedad de la salida del aire acondicionado… y ver las ¡goteras! En el pasillo. De vergüenza. De chiste. Y si no fuera mi madre la que se opera, me reiría. En vez de eso, voy a denunciar al hospital, para que no tengamos que esperar a que muera alguien por culpa de la legionella, o de la neumonía provocada por la seudomona, bacteria hospitalaria. Desde luego, ocurren pocas desgracias para lo descuidados que se permiten ser en los hospitales por regla general.

Actualización del 19 de Junio de 2006:

Sois muchos los que llegáis a esta página lo hacéis buscando el término seudomona. La seudomona es una bacteria oportunista, de las que atacan normalmente a aquellos que están realmente enfermos. Para obtener más información, os recomiendo que leáis este artículo de la Wikipedia: Pseudomonas. De todas formas, os invito a seguir leyéndo el resto de anotaciones, desde la portada.

One comment
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  1. Me interesa que me apoyen con información sobre la seudomona tengo duda si se transmite por un beso o por ir a bañops públicos, mi sobrina de cinco año rencien le acaban de detectar la bactaría y ella nació en los Estados Unidos y en su revisión de recien nacida salio que todo estaba normal y nunca la han intervenido quirurgicamente y no me da más que la inferencia que en el hospital la pudo haber adquirido y de ahí mi interes por hacer algo por su salud y si es necesario denunciar la falta de probidad en el hospital de no hacer ese tipo de estudios en el hospital que que por tanto enfermo esfactible que se contamine y no hagan nada al respecto.
    Mucho agredecería me orienten.

  2. ME COMI UNA FRUTA QUE LE DEJARON A MI PRIMA QUE TIENE SEUDOMONA Y ESTA AISLADA, YO NO SABIA QUE ERA LA COMIDA QUE LE LLEVABAN AL CUARTO. QUIERO SABER SI CORRO ALGUN RIESGO DE SER INFECTADA CON LA SEUDOMONA

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